El PDF del proveedor
Si la factura llega por correo en PDF, no hay nada que escanear: el texto ya está dentro del archivo y se lee prácticamente exacto. Es el caso ideal y también el más común.
Escanear es sacar una imagen. Lo que te quita trabajo es lo que viene después: que esa imagen se convierta en datos, se compruebe sola y entre en tu ERP con su cuenta contable puesta. Dijit hace las dos cosas.
Casi nunca. Depende de cómo te llegue el documento.
Si la factura llega por correo en PDF, no hay nada que escanear: el texto ya está dentro del archivo y se lee prácticamente exacto. Es el caso ideal y también el más común.
Un escaneo limpio se lee bien. No hace falta comprar uno: si lo tienes, sirve, y si no, la cámara del móvil hace el mismo trabajo.
Para el papel que llega en mano, se firma en el muelle o se recoge en la obra. Una foto bien hecha vale tanto como un escaneo.
Al entrar desde el móvil, la aplicación lleva a un acceso rápido: eliges el tipo de documento, haces la foto y ya está. Lo que decide el resultado es la foto.
Merece la pena repetir una foto dudosa en el momento: corregirla después cuesta mucho más que volver a disparar. Y si la factura tiene varias páginas, se hacen varias fotos y se agrupan como un solo documento.
Resolución, formato y tamaño de los lotes.
Un PDF de factura ocupa unos cientos de kilobytes. Una digitalización en color de varias páginas rara vez llega a cinco megas. Si pasas de 15 MB, es que estás escaneando a una resolución innecesariamente alta.
PDF, imágenes y ZIP. No valen hojas de cálculo, documentos de texto ni archivos de correo: eso hay que pasarlo antes a PDF.
Hasta 100 MB por ZIP y 100 documentos dentro, con un máximo de 15 MB cada uno. En cuentas de asesoría, tandas de hasta 250 páginas.
Si escaneas varias facturas en un solo archivo, desde la aplicación de escritorio puedes elegir qué páginas procesar, descartar el resto o dividirlo en documentos independientes antes de darle a procesar.
Un escáner te deja una imagen en una carpeta. Alguien sigue teniendo que teclear esos datos en el ERP. El trabajo está en los otros tres pasos.
El OCR convierte la imagen en texto localizable. Aquí acaba un escáner normal.
La IA decide qué es cada dato: proveedor, fecha, base, impuestos, líneas y total.
Que base más impuestos sea el total, que las líneas sumen, y que no esté duplicada ni partida en dos.
Con su cuenta contable, propuesta según el histórico de la empresa, y al ERP.
Todo eso, en menos de 3 segundos por página. Y no hay que revisar las facturas una a una: el sistema marca las que piden atención y las demás se aprueban en bloque.
El proceso posterior es idéntico en las cuatro, así que se elige por comodidad.
Se conecta un buzón y los adjuntos entran solos. Lo habitual es dar una dirección dedicada a los proveedores. Cada buzón se asocia a un tipo de documento.
Una carpeta conectada: lo que se deja ahí se procesa sin que nadie entre en la aplicación.
Arrastrando los archivos. Es la única vía que deja elegir páginas y dividir un archivo antes de procesarlo.
Desde el sistema que ya uses, con API REST.
Lo que separa un programa de escaneo de facturas de un escáner.
Proveedor, CIF, número, fecha, líneas, impuestos desglosados y total.
Propuesta según el histórico de la empresa. Ver cómo se asignan.
Artículo por artículo, si los hay. Ver la consolidación.
Por conector o en Excel. Ver las integraciones.
Casi nunca. Si el proveedor manda la factura en PDF no hay nada que escanear, y para el papel que llega en mano la cámara del móvil hace el mismo trabajo. Si ya tienes un escáner, sirve igual.
Al entrar desde el móvil, la aplicación lleva a un acceso rápido: eliges el tipo de documento y haces la foto. Lo que decide el resultado es la foto: luz uniforme, papel plano, los cuatro bordes dentro y enfoque. Si la factura tiene varias páginas, se hacen varias fotos y se agrupan como un solo documento.
Menos de la que suele ponerse. Un PDF de factura ocupa unos cientos de kilobytes y una digitalización en color de varias páginas rara vez llega a cinco megas. Pasar de 15 MB, que es el límite por documento, indica una resolución innecesariamente alta.
PDF, imágenes y archivos ZIP, con 15 MB por documento, 100 MB por ZIP y hasta 100 documentos dentro. No admite hojas de cálculo, documentos de texto ni archivos de correo: hay que pasarlos antes a PDF.
Sí. Desde la aplicación de escritorio se eligen las páginas que interesan, se descarta el resto o se divide el archivo en documentos independientes antes de procesarlo.
Por sí solo no. Escanear produce una imagen, y alguien tiene que teclear esos datos. Para contabilizar hace falta que el documento se lea, se interprete, se compruebe y salga al programa de contabilidad con su cuenta puesta. Eso es lo que hace Dijit después del escaneo.
La prueba es gratuita: 14 días y 20 documentos, sin coste y sin permanencia. Hay más respuestas en las preguntas frecuentes.
14 días y 20 documentos. Sin tarjeta, sin permanencia y sin instalar nada.
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